sábado, 22 de agosto de 2015

El Varon Domado / Esther Vilar



"La mujer es una empedernida explotadora que obtiene su bien capital de su mera anatomía... Los hombres han sido acostumbrados y condicionados por las mujeres, en forma no muy diferente a lo que hacía Pavlov con su perro, para convertirse en sus esclavos. En compensación por su trabajo las mujeres les dan a los hombres un uso periódico de sus vaginas"






Jamás imaginó que su primer libro provocaría semejante conmoción mundial. Pero eso fue lo que generó "El varón domado": un escándalo, además de un fenómeno de ventas. La más sorprendida fue la misma autora, Esther Vilar, ciudadana alemana nacida en la Argentina que, tras recibirse de médica, viajó a Alemania. Comenzó a trabajar en un hospital de provincia, lo que le dejaba mucho tiempo libre para leer. Surgió así una vocación por la escritura que no tardaría en desplazar a su primera profesión. A los 35 años, Vilar se tomó entonces un año libre para escribir. El resultado fue el libro de la polémica.
"Estaba harta de esa lucha de las feministas contra los hombres", dijo Vilar. "Alguien tenía que levantar la voz por ellos", añadió, perpleja por lo que consideraba un cuadro "poco realista" del tema, por la visión "totalitaria y fundamentalista" que exhibía el feminismo. La idea central de su libro es que, contrariamente a lo que la mayoría cree, las mujeres no son sojuzgadas por los hombres, sino que son ellas las que controlan a los hombres, para sacar ventaja de ellos sin que se den cuenta.
"La mujer es una empedernida explotadora que obtiene su bien capital de su mera anatomía", dice en el libro. "Los hombres han sido acostumbrados y condicionados por las mujeres, en forma no muy diferente a lo que hacía Pavlov con su perro, para convertirse en sus esclavos. En compensación por su trabajo las mujeres les dan a los hombres un uso periódico de sus vaginas", apunta Vilar en un párrafo crudamente gráfico. En otros pasajes, señala que las mujeres administran los elogios hacia el hombre como otra forma de asegurarse su control.
Por supuesto, todo el mundo se lanzó a comentar el libro. Bandos a favor y en contra se trenzaron en discusiones interminables. Vilar incluso recibió amenazas. "A pesar de lo que escribí, nunca imaginé el poder al que me iba a enfrentar. Parecía que sólo se podía criticar a las mujeres en voz baja", dijo recientemente.

2005

Si bien el nombre de Vilar quedó en la Argentina asociado a su primer libro, continuó escribiendo y sus obras siguieron dando lugar a la polémica. En "La matemática de Nina Gluckstein", retrata a una mujer cuya historia demuestra que se puede vivir eternamente enamorado de la misma persona. "Speer" es una obra de ficción basada en la vida del arquitecto de Adolf Hitler. "El matrimonio es inmoral" plantea la cuestión del amor frente a la ley, al señalar que el casamiento "es un contrato, y sin ese papel las cosas funcionarían mejor". Para Vilar, firmar un documento escrito "con alguien que dice que confía en tí más que nadie en el mundo es de por sí inmoral". Algunos otros títulos publicados son "El varón polígamo" y "Por favor, Mozart no!"
Al cumplirse más de 25 años del lanzamiento de su primera obra, Vilar hizo una versión revisada, oportunidad en la que le preguntaron si aún existe "el varón domado". "Existe, pero un poco diferente", dijo. "Ahora hay más mujeres que trabajan. Somos más independientes; hemos cambiado un poquito pero no hasta el extremo de no compadecernos a nosotros mismas", añadió.
En el prólogo de la nueva edición, Vilar sostiene que, por absurdo que parezca, los hombres necesitan el feminismo más que sus propias esposas. "Las feministas son las únicas que aún describen a los hombres como a éstos les gusta verse a sí mismos: egocéntricos, obsesionados por el poder, despiadados y sin inhibiciones en lo que se refiere a la satisfacción de sus instintos", explica.
Vilar, siempre mordaz, no duda en afirmar que hombres y mujeres "de ninguna manera pueden ser amigos, a menos que sean homosexuales". Otro tema, seguramente, para discutir en torno a una mesa de café.

Patricio Bernabe | LA NACION 

El Varon Domado / 
Esther Vilar 
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La Ciudad de Las Damas / Christine de Pizan

Como bien dice Bock: "Al margen del amor que sintiera por su marido y de la soledad en la que vivió tras la muerte de éste, Christine veía una relación entre soledad e intelectualidad"




Christine de Pizán fue una escritora prolífica y comprometida con su condición de mujer en un contexto social y cultural donde el patriarcado había contribuido a la generalización de la misoginia y la misogamia. En una primera instancia creemos fundamental subrayar la relación entre intelectualidad y la soledad en la vida de Christine. Como bien dice Bock: "Al margen del amor que sintiera por su marido y de la soledad en la que vivió tras la muerte de éste, Christine veía una relación entre soledad e intelectualidad" (Bock, op.cit.: 22). Sin lugar a dudas, las pérdidas de su padre, su esposo y su hijo recién nacido la inspiraron a escribir, y por elección propia, decidió no contraer matrimonio en segundas nupcias; dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio y la escritura.


     Por otra parte, en la lectura de su obra constatamos que su estilo narrativo se asemeja en mucho al método historiográfico, ya que utilizando como principal aliada a la razón, justifica todas sus afirmaciones a través de casos y ejemplos históricos, sumados a otros hechos mitológicos, que acreditan su vasto conocimiento intelectual.

     Otra idea importante que surge de la lectura y conocimiento de su obra, es que Christine puede ser rescatada no sólo como escritora profesional, teniendo en cuenta que fue la primera mujer francesa que vivió de sus escritos, sino que es noble considerarla también como pensadora e iniciadora de un movimiento feminista. De este modo, junto con su producción intelectual, se erige en pionera de un movimiento que en la actualidad está abriéndose paso en los ámbitos científico- académicos: la Historia de las Mujeres. Según Scott "La amenaza radical planteada por la historia de las mujeres consiste precisamente en este tipo de desafío a la historia establecida; las mujeres no pueden simplemente añadirse sin que se produzca un replanteamiento fundamental de los términos, pautas y supuestos de lo que en el pasado se consideraba historia objetiva, neutral y universal porque tal noción de historia incluía en su misma definición la exclusión de las mujeres" (Scott, 1999: 83).

     La idea de fundar una Ciudad de las Damas, tiene como fin, crear un ámbito donde las diferencias de género, plasmadas en diferencias de poder, tan absurdas para Christine, dejen de existir. De este modo, la ciudad se construye como un lugar donde las mujeres podrían realizarse plena y abiertamente, sin ver limitada su actividad por ninguna censura "sin sentido", siendo sujetos activos por derecho, es decir, como ciudadanas que desarrollan una vida virtuosa en consonancia con la razón. En su discurso Christine busca mostrarse como una voz femenina autorizada para hablar en contra de las injusticias de las que son víctimas muchas mujeres de su época. (Cabré Pairet, 1996) La búsqueda de ser una voz autorizada es el camino que la lleva a la acción de escribir, práctica manifiesta de su libertad y su poder: escribir en defensa de las mujeres que son vilipendiadas desde una postura como la misoginia y establecer que la justicia es una virtud moral que puede ser ejercida por las mujeres que son agraviadas, soslayadas y marginadas de muchos ámbitos de la vida social y cotidiana en la Edad Media (Otero Vidal, 2003). A pesar de que en su obra no figura la noción concreta de Paz, encontramos en ella, un sin fin de ejemplos que remiten a distintas circunstancias en que las mujeres tomaron el poder y llevaron a cabo diferentes acciones virtuosas (la guerra, la armonía, la mediación social, la justicia, etc.) para conseguir la paz en sus reinos. Estas eran las mujeres virtuosas que Christine deseaba que habitaran y aseguraran la Paz en su Ciudad. En palabras de Christine: "De ahora en adelante, queridas amigas, tendréis motivos de alegría al contemplar la perfección de esta Ciudad Nueva, que si la cuidáis, será para todas vosotras, mujeres de calidad, no sólo refugio sino un baluarte para defenderos de los ataques de vuestros enemigos". (De Pizán, op.cit.: 230)




La Ciudad de Las Damas / 
Christine de Pizan
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La Decadencia de Occidente Tomo I - II / Oswald Spengler


"Desde la publicación en 1918 del primer volumen de La decadencia de Occidente de Oswald Spengler, las profecías sobre la muerte segura de lo que llamó la "civilización fáustica" han sido un tema recurrente para los pensadores y los intelectuales públicos. Se podría considerar que las crisis actuales en los Estados Unidos y en Europa, consecuencia primordialmente de los fallos éticos inherentes al capitalismo de los Estados Unidos y a las deficiencias de funcionamiento de Europa, atribuyen crédito a la opinión de Spengler sobre la insuficiencia de la democracia y a su rechazo de la civilización occidental por estar impulsada esencialmente por una corruptora avidez de dinero."

Pero el determinismo en la Historia siempre ha sido derrotado por las imprevisibles fuerzas de la voluntad humana y en este caso por la extraordinaria capacidad de Occidente para renovarse, aun después de derrotas cataclismáticas. Cierto es que Occidente ya no está solo al dictar el programa mundial y sus valores han de verse cada vez más impugnados por potencias en ascenso, pero el proceso de su decadencia no es lineal e irreversible.
No cabe la menor duda de que el dominio militar de Occidente y su ventaja económica han quedado gravemente reducidos recientemente. En 2000, el PIB de los Estados Unidos era ocho veces mayor que el de China; hoy sólo lo es dos veces. Peor aún: unas atroces desigualdades de renta, una clase media exprimida y la evidencia de unos deslices éticos y una impunidad generalizados están alimentando un desencanto con la democracia y una pérdida cada vez mayor de la confianza en un sistema que ha traicionado el sueño americano de un progreso y una mejora constantes.
Hay una pérdida de confianza en un sistema que ha traicionado el sueño americano
Sin embargo, ésta no sería la primera vez que los valores de los Estados Unidos prevalecieran sobre la amenaza del populismo en tiempos de crisis económica. En el decenio de 1930, apareció en los Estados Unidos una variación del programa fascista con la acometida populista del padre Charles Coughlin contra la "alianza con los banqueros" de Franklin Roosevelt. La Unión Nacional por la Justicia Social de Coughlin, que llegó a contar con millones de miembros, acabó derrotada por los poderosos anticuerpos democráticos del sistema americano.
En cuanto a Europa, la crisis de la zona del euro ha expuesto las deficiencias de la democracia al abordar emergencias económicas importantes, además de los fallos en la concepción de la Unión Europea. En Grecia y en Italia, unos políticos fracasados han sido substituidos por gobiernos tecnocráticos. En Hungría, el Primer Ministro, Viktor Orbán, ha presionado en pro de un "restablecimiento [autoritario] del Estado". Casos así parecen indicar el regreso a un pasado europeo en el que fracasos de la democracia dieron paso a formas de gobierno más "oportunas".
Y, sin embargo, mientras que el futuro de Europa sigue estando en el aire, el crecimiento económico y la creación de empleo, por frágiles que sean, han reaparecido en los Estados Unidos. Además, aun cuando China llegara a ser la mayor economía del mundo en 2018, pongamos por caso, los americanos seguirían siendo mucho más ricos que los chinos, con un PIB por habitante en los Estados Unidos cuatro veces mayor que en China.
Desde luego, la desigualdad de renta y la injusticia social son concomitantes a la cultura capitalista en todo Occidente, pero competidores como China y la India no están en condiciones de predicar. En comparación con el capitalismo indio, los fallos éticos del capitalismo en otros países parecen particularmente benignos. Un centenar de oligarcas de la India poseen activos equivalentes al 25 por ciento del PIB, mientras que 800 millones de sus compatriotas sobreviven con menos de un dólar al día. Se compran políticos y jueces y se venden a grandes empresas poderosas por una miseria recursos naturales que valen billones de dólares.
Contar con la mayor economía es decisivo para una potencia que aspire a mantener la superioridad militar y la capacidad para determinar el orden internacional. Así, pues, el poder en retroceso de Occidente significa una lucha más denodada para defender la pertinencia de componentes fundamentales de su sistema de valores, como, por ejemplo, la democracia y los derechos universales.
En China no se ha resuelto la incoherencia entre su capitalismo y la falta de libertades
Europa, con su mentalidad casi poshistórica, hace mucho que abandonó la pretensión de ser una potencia militar. No se puede decir lo mismo de los Estados Unidos, pero, en lugar de reflejar una decadencia de su superioridad militar, sus reveses en Irak y el Afganistán han sido consecuencia de políticas mal encaminadas con las que se intentó recurrir a la fuerza para resolver conflictos para los que, sencillamente, no estaba indicada.
Los recientes recortes en gran escala en el presupuesto militar de los Estados Unidos no tienen por qué indicar una decadencia; pueden iniciar una época de defensa más inteligente, basada en ideas innovadoras, alianzas fuertes y creación de capacidad de los socios. El traslado de prioridades militares de los Estados Unidos a la región de Asía y el Pacífico es un reequilibrio estratégico comprensible, en vista de que los Estados Unidos estaban excesivamente centrados en Oriente Medio y resulta innecesario el mantenimiento de una presencia militar en Europa.
El celo misionero de los Estados Unidos por salvar el mundo de la perversidad de autócratas lejanos, moderado por la fatiga de la población de Estados Unidos con las aventuras exteriores, quedará reducido en gran medida, pero eso no necesariamente significa que China vaya a hacerse automáticamente con el terreno del que los Estados Unidos se retiren. Pese a los recientes recortes, el presupuesto para defensa de los Estados Unidos sigue siendo cinco veces mayor que el de China. Más importante es que la estrategia de China a largo plazo requiere que se centre en el corto plazo para satisfacer su inmensa ansia de energía y materias primas.
No nos engañemos: el eurocentrismo y el desmedido orgullo occidental han recibido golpes duros en los últimos años, pero, para quienes en Occidente se sienten vencidos por el fatalismo y las dudas sobre sí mismos, de la "primavera árabe" y de la reanudación en Rusia de la revolución inconclusa que acabó con el comunismo emana ahora un mensaje de esperanza. Tampoco se ha resuelto la incoherencia entre el capitalismo de China y su falta de libertades civiles. No se puede descartar una "primavera china".
Occidente afronta amenazas graves… como siempre, pero los valores de la libertad y la dignidad humanas que impulsan la civilización occidental siguen siendo el sueño de la inmensa mayoría de la Humanidad.
Shlomo Ben Ami, ex ministro de Asuntos Exteriores de Israel y actualmente Vicepresidente del Centro Internacional para la Paz de Toledo, es autor deCicatrices de guerra, heridas de paz. La tragedia árabo-israelí.
La Decadencia de Occidente Tomo I - II / 
Oswald Spengler
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martes, 11 de agosto de 2015

Marco Aurelio Denegri - Velasco y los Cigarrillos

"Cuando Velasco Alvarado decidió fumar un cigarrillo de tabaco negro–los que el fumaba siempre, de las marcas Nacional Presidente o Inca Especial-, varios de los presentes encendimos cigarrillos rubios. (En mi caso, eran Marlboro.) De inmediato…”




Marco Aurelio Denegri, Velasco y los Cigarrillos 

(El Comercio, 28 de octubre de 2013)

sábado, 18 de julio de 2015

Ensayos Sobre Budismo Zen - Daisetz Teitaro Suzuki


 "Somos uno con la naturaleza, no estamos separados. Somos como los minerales, como una montaña, como las plantas, como los animales. Necesitamos luz, agua, necesitamos movernos, acercarnos unos a otros. Podemos hacer como el 99% de la gente y guiarnos por palabras o imágenes, por lo artificial. O podemos pegar media vuelta, tomar contacto con la naturaleza y aceptar que somos parte de ella y vivir así. Uno vuelve a ser el mar, la lluvia, una tormenta. Todos compartimos, todos somos distintos, pero todos respiramos el mismo aire y caminamos sobre nuestros pies."

Para combatir el deseo, el miedo y volver a la condición normal del cuerpo y el espíritu, nada como esta práctica budista zen
Como monje budista zen, del zen puedo decir dos cosas: primero, que no sirve para nada. Y segundo, que es como el amor, que no tiene ninguna utilidad, pero que sin amor no podemos vivir", ríe provocativamente Jorge Bustamante, o Rynan Zenji, como lo bautizaron en la ceremonia de ordenación en el templo de la Gendronnière, en el valle del Loire, Francia. "Buda no fue un dios, no fue un santo, fue un hombre común que a través de la práctica logró despertar, darse cuenta del verdadero sentido de la vida. El zen es una rama del budismo, una de las tantas ramas. No es una religión, no es una filosofía, es zazen, una práctica, una manera de vivir, una actitud frente a la vida. No hay dogmas, no hay castigo, no hay cielo, no hay infierno", agrega.
Fracturas. El zen nació cuando el budismo llegó a China como consecuencia de la  fusión del taoísmo, que ya existía en China, y el budismo. Su introductor fue un monje hindú, Bodhidharma (470-543), conocido en Japón como Bodai Daruma. Cuando el emperador se enteró de la llegada de Bodhidharma, lo invitó al palacio y le comentó que había hecho construir 100 templos, difundido el mensaje del Buda Shakyamuni por todo el país, y que quería saber cuál era el mérito por sus obras. "¡Ningún mérito!", le respondió el monje. Desde entonces, la relación del emperador con el monje no fue buena. Bodhidharma se recluyó en un templo distante, pero su presencia hizo que silenciosamente se fuera  desarrollando el budismo chan, como se le llamaba en China.
Respiración . " Zazen significa sentarse en una determinada postura, en meditación. Aunque meditación no es la mejor palabra, porque suele significar reflexionar sobre un hecho, observar una imagen o repetir un mantra para aquietar la mente. Zazen no es eso. ¿Cómo hacer para aquietar la mente? Es difícil, cuanto más se intenta peor es. Es preferible liberarla, dejar pasar los pensamientos y concentrarse en la respiración. Si observamos el fluir del aire, la mente desaparece por sí sola", explica Bustamante.
Magia cotidiana. "Nuestra mente es muy ambiciosa y, como es ambiciosa, es temerosa. El miedo y el deseo son puntas de lo mismo. Uno piensa que si logra llegar a los Himalaya o al cerro Uritorco obtendrá la paz.  Pero no es así, porque el desorden lo llevamos dentro de nosotros y seguirá allí aunque alcancemos la cumbre de los Himalaya. La mente humana busca lo extraordinario en lo extraordinario, cuando en cambio lo extraordinario está en lo ordinario de todos los días. En una comida compartida con un amigo, lo importante no es donde está uno, no es lo que uno come, no es algo exterior, es el cambio interior. Es así de simple y eso es precisamente lo que desorienta a la gente."
Mar, lluvia, tormenta. Para el monje, lo que uno descubre con el cuerpo, la experiencia, es lo que realmente vale. Un libro puede dar una señal, acercarse, pero lo transformador llega cuando se lo siente con los pies, cuando se camina la experiencia. Por otra parte, reflexiona: "Somos uno con la naturaleza, no estamos separados. Somos como los minerales, como una montaña, como las plantas, como los animales. Necesitamos luz, agua, necesitamos movernos, acercarnos unos a otros. Podemos hacer como el 99% de la gente y guiarnos por palabras o imágenes, por lo artificial. O podemos pegar media vuelta, tomar contacto con la naturaleza y aceptar que somos parte de ella y vivir así. Uno vuelve a ser el mar, la lluvia, una tormenta. Todos compartimos, todos somos distintos, pero todos respiramos el mismo aire y caminamos sobre nuestros pies."
Zan shin "El zen siempre prestó mucha atención al comportamiento en la acción cotidiana, zan shin , el gesto justo. Cómo caminar, cómo sentarse, cómo estar de pie, cómo acostarse. ¿Cuál es la cara que presentamos ante los otros? La mirada, el gesto, ¿son verdaderos o falsos? Hay un refrán zen de autor desconocido que dice: Cuando estés solo, compórtate como si estuvieras frente a los otros. Cuando estés frente a los otros, compórtate como si estuvieras solo.

PRESENCIA

Jorge Bustamante (Ryunan Zenji) es monje zen de la línea del maestro Taisen Deshimaru. Fue ordenado el 8 de septiembre de 1985 en el templo de la Gendronnière, Francia. Miembro activo de la Association Zen Internationale, abrió en Buenos Aires el primer Dojo Zen de la Argentina. En 1990 renunció a la institución y fundó la Ermita de paja, centro independiente dedicado a la práctica del zen. En 1995, en el templo Bukkokuji (Japón) conoció al maestro Roshi Sama Tangen Harada, con el que mantiene un estrecho contacto y sigue sus enseñanzas. Es autor de De cara al muro. Presencia zen (1995) y La eternidad del relámpago. El zen instantáneo (2004) . Más datos,www.zazen.com.ar.

PRACTICA

El zazen consiste en sentarse con las piernas cruzadas, la espalda bien derecha y el mentón recogido, empujando "el suelo con las rodillas y el cielo con la cabeza".
La respiración debe ser tranquila y profunda, y el espíritu debe estar atento, despierto, siguiendo el ritmo respiratorio, vigilando el equilibrio justo de la postura y observando el fluir del pensamiento sin adherir, sin rechazar.
Además de los indudables beneficios para la salud, zazen aporta paz y libertad, clarifica la mente, tonifica el cuerpo, armoniza pensamiento y acción.
Zazen es simple y para practicarlo no es necesario ningún conocimiento  previo. Es un aprendizaje a través del silencio. Un retorno a la condición normal del cuerpo y el espíritu.

LECTURAS

  • Zen y el arte de los arqueros japoneses (Eugen Herrigel).
  • Mente zen, mente de principiante (Shunryu Susuki).
  • El zen y los pájaros del deseo (Thomas Merton).
  • Ensayos sobre budismo zen (Daisetz Teitaro Suzuki, cuatro tomos).
  • Psicoanálisis y budismo zen (Erich Fromm y Daisetz Teitaro Suzuki).
  • Introducción al budismo zen (Daisetz Teitaro Suzuki).




Ensayos Sobre Budismo Zen
Daisetz Teitaro Suzuki 
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La Era del Vacío - Gilles Lipovetsky



Gilles Lipovetsky es difícil de catalogar. Sociólogo, filósofo, académico no convencional. Desde que escribió La era del Vacío en 1983 se dedicó a analizar a las sociedades actuales: consumistas en extremo, individualistas, efímeras. Aunque- según considera- más pluralistas. Para hacerlo se valió de su observación de lo cotidiano: desde el arte y el comportamiento de los hombres y las mujeres, hasta la moda, e incluso, el lujo.
En su quinta visita a Buenos Aires, donde brindó una conferencia invitado por la Fundación OSDE , el intelectual francés, de 70 años, dialogó con LA NACION. Carismático y de mirada profunda, sostiene que estamos insertos en la "hipermodernidad" caracterizada por los excesos, la liviandad en las convicciones, y el fin de las ideologías y de la creencia en un futuro mejor. "Todo es fugaz", dice, y allí el problema: "Hay pequeñas felicidades, pero no duran".
- ¿Se ha producido una deslegitimación total de los valores morales y de los referentes sociales en un tiempo caracterizado por el narcisismo, el hedonismo y la felicidad light?
-Me opongo a la idea según la cual la dinámica del mercado y del individualismo sean equivalentes a la decadencia moral, al nihilismo total, a la desaparición de los valores éticos. La gente sabe muy bien lo que está bien y lo que está mal. Tal vez no estén todos de acuerdo sobre lo que es el bien y mal, pero, por ejemplo, violar a una mujer es algo que escandaliza a todo el mundo. No creo que nos encontremos en un desierto moral. Hay otros ejemplos: tenés espectáculos en la tele que hacen un llamado a la solidaridad; tenés el caso de Haití donde se pidió que la gente diese plata. La gente se siente tocada por la desgracia ajena y reacciona. No hay desaparición del sentido del bien y del mal; empíricamente es falso.
- ¿La Iglesia ha perdido poder? ¿Qué pasa con la religión si ya no existe la creencia en los grandes relatos colectivos?
La religión no desaparece. En Estados Unidos nueve de cada diez personas es creyente. Lo que sí cambió es la individualización de la creencia y eso no es lo mismo. La gente hace su propia compra de la religión, de lo que le sirve, ganó un cierto grado de libertad en la práctica. La relación con Dios es un tanto endeble, ya no está dirigida por la Iglesia. Pero el espíritu religioso, la conexión con lo sagrado, no desapareció. Lo que si despareció es la cultura de antes en la que la Iglesia determinaba lo que estaba bien y mal; lo sigue diciendo, pero la gente no le da importancia. Antes la ética estaba en las manos de la Iglesia y era la que decidía cuáles eran los valores.
- En sus trabajos aparece mucho el concepto de paradoja, de hecho escribió La felicidad paradojal. En las sociedades actuales, ¿la búsqueda de la felicidad personal está construida por el consumo? ¿Se trata de una satisfacción ilusoria, de ahí lo paradójico?
- Sí. Primero consumimos imágenes de la felicidad: toda la publicidad, las imágenes de las vacaciones, el discurso que uno hace con respecto a las marcas. Tampoco hay que exagerar: no hay que decir que todo es ilusorio porque no es verdad. Ese el viejo discurso marxista: 'La gente consumía, pero la gente era muy desgraciada al consumir'. Eso era ridículo. La gente quiere los teléfonos inteligentes, quieren salir de vacaciones. Esas son pequeñas felicidades que dan un cierto grado de satisfacción, pero no siempre. No es sistemático, pero en general al cambiar de auto o comprar una cámara que más o menos correspondían a lo que querías tendrás un momento de felicidad y placer, el problema es que ese placer es fugaz. Por eso, uno sigue incrementando cada vez más y más el consumo, lo material. Es como el cine. Viste una película, tendrás que ver otra. Está la búsqueda permanente de novedades. Pero innegablemente se me ocurre que para muchos- quizá no para todos- el consumo no alcanza para la existencia del ser humano. Se necesitan cosas a la par del consumo.
-¿El consumo funciona cómo terapia?
-Sí, cuando estás deprimido, ¿qué vas a hacer? Vas al cine, te haces un viajecito. Las mujeres ni bien se deprimen van a la peluquería, se compran un vestido nuevo y los hombres van al sex shop, ven una película porno, sacan el auto, toman alcohol. En el consumo tenés varios casos: no siempre es terapéutico, a veces podés estar realmente feliz y tener ganas de cambiar el sillón que ya no te gustaba. No siempre así son las cosas, a veces te sentís mal: es una forma de olvidar lo que no funciona. La gente llega a su casa, el primer gesto es prender la tele, sin importar ver qué, para olvidar...
-Todo es rápido, y el consumo- en su visión- tiene un impacto en todos los planos de la vida. Hay un cambio también en la manera en que las personas asimilan el conocimiento. ¿La escuela se adapta a la sociedad actual?
-La escuela a mi juicio está subdesarrollada, no fomenta el potencial del hombre de ser otra cosa que un consumidor. La escuela tiene su papel de formar al hombre y al ciudadano, pero se me ocurre que es mucho lo que hay por hacer. Al terminar los estudios, desgraciadamente, el trabajo no siempre es gratificante. Hay mucha gente formada que hace un trabajo que no le resulta interesante, de ahí la locura de ir a consumir. El trabajo es aburrido, voy y consumo.
-¿Los planes de educación son anacrónicos? En un mundo en constante cambio, ¿las personas deberían adaptarse a esos cambios?
-Sí, es esencialmente lo que yo creo. En cualquier ámbito: ser actores del acto, de su vida. Uno puede ser muy feliz no solamente al crear una obra de arte; lo que hizo Bill Gates fue magnífico, crea cosas para la humanidad. Todos los seres humanos son creativos y tienen que encontrar su camino y eso es precisamente lo que la escuela tiene que desarrollar. Algo que no hace, o no hace bien.
-¿Se puede decir que la educación está en crisis?
Claro. Yo no tengo el modelo en el bolsillo, pero sí, lo primero es tomar conciencia. Está en crisis porque uno no tiene un modelo, porque la autoridad de los profesores está en picada a causa de los medios y de Internet. Antes el profesor tenía una autoridad natural porque después no había nada. Hoy abrís Google y sabés más que el profesor. Hay que reinventar un sistema. No es Internet lo que nos va a dar educación. Eso no forma el espíritu, pero es útil. Internet es una herramienta magnífica, pero no de cualquiera manera. La escuela tendría que tener como finalidad demostrar que el sentido de la vida no es el consumo, sino la acción.

EL PODER


-¿El poder hoy pasa por la seducción, la creatividad e innovación?
-Creo que sí. Durante muchos años el poder era la herencia. Eras noble, tenías poder porque esa era tu condición. Hoy el prestigio y el poder se conquistan muy rápido. Vemos las nuevas fortunas por Internet. No está mal, ojo. Internet fomenta eso: todos los proyectos que te permiten crear un servicio nuevo para el ser humano porque lo podés hacer con pocos medios. Facebook al principio nació con poco. Ese aspecto de una sociedad más abierta es algo positivo. También podemos pensar en otras formas de creación y son numerosas. Jamás en la historia hubo tantos artistas. La cantidad de músicos, cantantes, diseñadores, cineastas, todas las profesiones han explotado. Se produce felicidad al crear cosas.
Los intelectuales son como los demás: quieren poder reafirmar un poder, y el poder es el poder de juzgar, de separar entre lo que tiene un valor y lo que no.
-El punto que muestra a favor es la democratización de la cultura. ¿Pero qué responde a las críticas de los intelectuales que defienden lo que se llama la alta- cultura y advierten que hoy parecería ser todo cultura: sin distinguir entre lo bueno y lo malo?
-Hay que entender que contrariamente a lo que se dice el hiperconsumo no viene a destruir el placer de crear, sino por el contrario: no destruyó la religión, no destruyó la moral, no destruyó el deseo de la gente de hacer cosas que la apasionen.
Desde la antigüedad hemos vivido con culturas de jerarquización en todas las artes. Con el advenimiento de la era moderna todas estas jerarquías se desmoronaron. Los conservadores entonces dicen: ¡escándalo! Yo no porque para mí lo que cuenta no son los géneros, no es decir la Catedral es arte mayúsculo mientras que un par de Reebok son artes pequeños. No me planteo las cosas en esos términos porque creo que en todos los rubros puede haber arte hermoso, lo que sí hay que poner valor es en la calidad y eso en todos los ámbitos. Puede haber arte en todos los rubros. Hay cosas comerciales que están buenas, que son magníficas.
-Pero, ¿por qué está la oposición de los intelectuales a lo que usted plantea como democratización de la cultura? ¿Hay un miedo a la banalización?
-Los intelectuales son como los demás: quieren poder reafirmar un poder, y el poder es el poder de juzgar, de separar entre lo que tiene un valor y lo que no. Y para eso tenés que forzosamente despreciar a la masa que obviamente no tiene gusto.
-¿Buscan conservar el poder de elite?
-Exacto
-Recordando el debate que tuvo con Vargas Llosa, ¿se puede ser feliz sin leer a grandes autores como Joyce?
-No solamente feliz, sino justo y positivo. Por eso no estoy a favor del culto de la alta-cultura. Puedo amarla porque yo vivo así. Leo a los grandes autores. Pero se puede vivir perfectamente bien, ser una persona honesta y hacer cosas fantásticas sin haber leído a Joyce ni a Shakespeare. Lo que cuenta es no confundir los grandes valores. Es que lo yo le decía a Vargas Llosa. El país más culturar de la preguerra era Alemania, lo cual no les impidió caer en la peor de las barbaries. O sea, la cultura estaba y no te protege. Dejemos de transformar a la cultura en religión. Para mí lo que cuenta es que la gente haga y cree. Dentro de esos hay creaciones mejores que otras. La escuela, la capacitación, la formación, la cultura, empujan a que la gente haga las cosas mejor. Hay grandes creativos que hacen cosas sensacionales. A mí no me molesta que haya publicidad siempre y cuando sea buena.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

¿Cómo analiza la crisis de los medios gráficos? En Francia están los ejemplos de Le Monde y Libération. ¿Piensa que va a desaparecer el diario en formato papel?
-No sé si va a desaparecer. Hay una revolución tecnológica que te da la posibilidad de mantener información todo el día en tu teléfono inteligente. La gente lee en su pantalla y recién empezamos. En algunos años vamos a tener pantallas flexibles. Vas a poder doblar tu pantalla como si fuera un diario. Para mí, no importa el formato, es decir si es papel o digital, lo que importa es la calidad. Si la gente aprecia la prensa en Internet, ¿qué problema hay?. Lo que cuenta es que haya una prensa de buena calidad. Es como los libros. Si desaparece el libro en formato papel, ¿con eso qué? ¿A quién le importa si lees en la pantalla? No cambia nada, es un tema de costumbre. Yo soy demasiado viejo, prefiero leer en papel, pero tal vez mis nietos se pregunten para qué el papel y se sientan más a gusto con lo digital. Lo que cuenta no es tanto el soporte sino el concepto de que ellos se pongan a leer.
El problema va a ser la transición, estamos hablando de problemas de empresas, problemas económicos. Ya vemos que al parecer va a haber modelos de calidad que te van a cobrar por el servicio. En la página de Yahoo tenés toda la información minuto a minuto y es gratis, no pagas nada, es una democratización del acceso, pero nadie considera que se trate de prensa de calidad que te haga reflexionar e interpretar el mundo. Creo que nos encaminamos a modelos muy distintos.
Por Diego Yañez Martínez  | LA NACION
Miércoles 04 de junio de 2014 | 04:04

Gilles Lipovetsky
La Era del Vacío 
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domingo, 28 de junio de 2015

Marco Aurelio Denegri - Peludeces

"Las mujeres son cada vez menos naturales y poco les falta para llegar al colmo del artificio, aunque de hecho muchas ya han llegado al súmmum o como antes se decía a la internerata de la artificialidad. (…) Además, están con la obsesión de la eterna juventud; no quieren envejecer, pero como el Sistema o Establishment les exige que entren a tallar muy jovencitas (…) entonces la púber o púbera comienza a marchitarse pronto y antes de que cumpla los veinte los hombres la cambian por dos de diez."


(EL COMERCIO, LUNES 14 DE OCTUBRE DEL 2013)